domingo, 13 de octubre de 2013

Jornada de reflexión: funcionarios, ¿vida fácil?

Nueva etapa, nueva sección.

Posiblemente me lluevan bastantes críticas por hacer este tipo de entradas, y más aún teniendo en cuenta la temática elegida para el post de hoy, pero no me importa. Es mi blog, es mi opinión, e intento hablar desde la experiencia. Y si hay un tema candente últimamente es el funcionariado público, su jornada laboral, y su salario.

Pues bien, comencemos por el principio. Me parece justo decir que, en todos los trabajos, hay buenos profesionales y malos profesionales. Y que en absolutamente todos los ámbitos hay enchufismo, de esto no cabe duda. 
Pero lo que me parece totalmente injusto es aplicar la etiqueta de "vagos" a todos los funcionarios. Como nieta, hija y pareja de funcionario, creo que esta palabra sobra, y más cuando tiene una connotación de culpabilidad sobre esta crisis infinita.
Para empezar, es el gobierno central el que oferta las plazas, no los funcionarios los que se plantan en una oficina, un hospital, un cuartel o un colegio cual varita mágica (que haberlos los hay, no lo niego). Y para acabar, tras pasar un proceso de oposición largo y tedioso, al alcance de todos, son ellos, esos funcionarios, los que intentan poner solución a nuestros problemas de salud, nos enseñan a escribir, sumar o restar, y nos socorren cuando tenemos un accidente o algún problema concreto.
En cuanto al salario, no se lo ponen ellos, lo establece el gobierno central. ¡¡¡SÍ SEÑORES, EL GOBIERNO CENTRAL!!! Así que cobran nada más y nada menos que lo que les pertenece, no así lo que se merecen, que es mucho más.
Y en cuanto a la jornada laboral, dejémoslo estar... Porque las jornadas de los médicos son mucho más largas de lo que muchos de nosotros podríamos soportar, las jornadas de los profesionales de las fuerzas armadas son muy tediosas, y tampoco acaban cuando toca, y al trabajo de los profesores se le debe sumar las horas que le echan en casa preparando material y corrigiendo exámenes. 


Abramos los ojos señores, que ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos.

3 comentarios:

Ernest dijo...

Por no decir las vueltas por el territorio; hoy en un pueblo y al mes siguiente a 200 km con todo lo que implica: alquiler, familia, amistades...

beliluna dijo...

Hola R, te doy toda la razón del mundo, hay de todo y no se puede generalizar. Hay buenos funcionarios y malos funcionarios como haya buena y mala gente, va en la persona. Nno es justo, parece que se está tachando a los funcionarios como los culpables de la crisis y lo que están haciendo los políticos es desviar la atención hacia ellos para que el pueblo no vea la realidad. Esa crítica a los funcionarios es una cortina de humo más. Un beso guapa.

Lucía_lamiradadeluci dijo...

No puedo estar más de acuerdo contigo...Normalmente sólo se ve que tal o que cual está sentado en su mesa con su ordenador o que qué bien viven los maestros...todo tiene lo suyo y estas profesiones no son menos tediosas que otras; es más, para ninguna otra profesión hay que pasar por el proceso de tortura, sí, tortura; que son unas oposiciones...En fin...
Un besote de  Lamiradadeluci

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